Leoncia Rodríguez tiene 72 años y ayer se graduó como Educadora en la investidura efectuada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Era su sueño, uno que inició en 2008 cuando comenzó a estudiar en su alma mater y que este martes se hizo realidad.
Rodríguez le dedicó su logro a Dios, quien le dio las fuerzas para enfrentar las dificultades del camino en su proceso de aprendizaje, así lo relató a Diario Libre.
Dijo que siempre quiso enseñar a los demás e inculcar los valores cristianos y laicos, lo cual la motivó a cursar la carrera de magisterio. No obstante, las dificultades en su cotidianidad la llevaron a dilatar el proceso.
“Me motivó a estudiar esta carrera porque vi la necesidad que hay en la sociedad de educarse, para llevarlos a conseguir los valores que se necesita, tanto cristianos como no cristianos. También estudié por mis hijos, para ser un ejemplo para ellos y para mi nieto, para que ellos vean cómo se puede. Aunque haya dificultades, aunque haya piedras de tropiezo, aunque haya turbulencias, sí se puede”, exclamó.
Rodríguez contó que su madre murió cuando ella tenía 10 años y ella y sus cinco hermanos tuvieron que buscar la forma de salir adelante, sobre todo, con la posterior enfermedad de su padre.
Se casó joven y procreó dos hijos, pero no se detuvo. Hace 17 años inició sus estudios superiores, los cuales tuvo que detener por la enfermedad de su esposo, la diabetes se lo arrebató, y tras su muerte, retomó la carrera. Avanzó al ritmo que pudo, pese a las asignaturas y docentes difíciles, y a las vicisitudes personales.
Indicó que pretende ejercer su carrera y aportar a la educación creando un colegio o sala de tareas para impartir a los niños que accedan a esa modalidad, debido a que a su edad no puede insertarse en el sector público.
Junto a Leoncia, Hipólita Nova Florentino, una mujer de 57 años, cumplió el mismo sueño, se graduó como docente tras casi dos décadas de estudio, también inició en 2008, y venció la circunstancia para continuar.
“Yo estoy más de agradecida con Dios, no tenemos con qué pagarle este logro, esta petición contestada, porque lo que más le pedí a Dios era que me ayudara a graduarme y lo estoy logrando hoy, gracias a mis hijos, mi familia, a mis amistades, que me motivaban a seguir, que cuando queríamos retirarnos, nos daban apoyo una con otra”, expresó Nova.
Su sueño también se vio dilatado, pues sus padres murieron cuando ella era muy joven y las responsabilidades del hogar llegaron antes.
Ayer se graduaron 2,558 nuevos profesionales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), de los cuales 579 eran de la Facultad de Ciencias de la Salud, 539 de Educación, 376 de Humanidades, 207 de Ciencias Jurídicas y Políticas, 206 de Ciencias Económicas y Sociales, 94 de Ingeniería y Arquitectura, 55 de Ciencias, 39 pertenecían a la de Artes y 12 de Ciencias Agronómicas y Veterinarias.